El Lagar de Morales es un hito que permite contar muy bien cómo el territorio de los Montes de Málaga se fue fragmentando por herencias y segregaciones, hasta dar lugar a nuevas fincas con identidad propia. Nacido como otra escisión de la heredad original de Villalba, Morales tuvo en el viñedo su cultivo principal al menos hasta la crisis de la filoxera, cuando la finca se reconvirtió de forma drástica hacia el pasto ganadero. Hoy el edificio está en ruina avanzada, pero su emplazamiento junto al meandro del arroyo de Tres Chaperas y las transformaciones recientes del entorno (explanada, helipuerto y balsa contraincendios) ayudan a entender cómo las prioridades del paisaje han ido cambiando.
Identificación y carácter general
- El lagar debe su nombre a Francisco Morales y Sánchez, esposo de Francisca Rodríguez Manso Villalba, quien recibe la finca por herencia en 1795 tras una nueva segregación de Villalba.
- El viñedo para vino fue el cultivo principal al menos hasta la filoxera (1878); desde entonces, la finca entra en una reconversión profunda hacia pasto y usos marginales de olivar y regadío.
- Del aprovechamiento vitivinícola pervive sobre todo la torre de contrapeso; el resto de bienes agroindustriales han desaparecido.
- Su valor patrimonial se fundamenta en el binomio patrimonio industrial (vino) + patrimonio etnológico (agricultura de regadío y cultura agraria).
Ubicación y acceso
- Se sitúa en la falda sur del cerro de la cuerda Pico del Viento – Cerro Cuéllar, a 535 m de altitud y a 14 km en línea recta del puerto de Málaga.
- Está junto a un meandro del arroyo de Tres Chaperas, a escasos metros del agua, lo que explica el potencial para huerta y frutales en época tardía.
- Acceso desde la A-7000: pista forestal a 1,26 km de Fuente de la Reina. Primeros 2 km asfaltados + 5,06 km de pista, total 7,06 km desde la A-7000.
Historia de la propiedad
- El origen se remonta a Francisco de Sepúlveda; por deudas se subasta y en 1734 la compra Andrés José de Villalba y Eslava.
- En 1758 la finca se reparte entre los hijos de Villalba; esta porción recae en Francisca Villalba Cardete, casada con Bartolomé Rodríguez Manso.
- En 1795 hereda Francisca Rodríguez Manso (casada con Francisco Morales), y la finca pasa a identificarse como Morales.
- En 1796 el matrimonio vende la parte del término de Málaga al escribano Juan de Rivera Salazar, quedando otra parte en Casabermeja.
Usos agrarios
- En 1771 esta parte aparece con 24 obradas de viña (14,49 ha) y 6 fanegas "inútiles por desidia".
- En 1921, tras la filoxera, el uso principal es el pasto (20,65 ha), muy por encima del olivar (3.800 m²) y huertos/frutales (406 m²).
- En 1942 se consolida el patrón: manchón para pasto (30,60 ha), secano (1,07 ha) y un regadío de 870 m².
- Arbolado citado en 1942: 64 frutales (50 guindos, 5 perales, 3 higueras, 2 granados, 2 naranjos, 2 manzanos) y 149 almendros y 94 olivos.
Arquitectura
- El lagar está en ruina avanzada: se conservan algunos muros perimetrales, el patio trasero y un cobertizo lateral; el resto fue expoliado y arrasado.
- La tipología original respondía al modelo habitual: nave principal con dos crujías, donde se organizaban prensa (con torre de contrapeso), cocina con horno, tinajero y estancias de residencia.
- La fachada principal se orientaba al sur; se destaca el amplio patio trasero cercado y en planta alta balconadas y estancias "nobles" orientadas al sur.
Curiosidad del enclave actual
- El visitante lo percibe "sobreelevado" porque el entorno fue rebajado para crear una explanada frente a la fachada principal, donde hoy hay un helipuerto y una gran balsa contraincendios: una transformación contemporánea que cambia por completo la lectura espacial del lagar.